El objetivo principal de nuestro trabajo es ofrecer apoyo educativo a los niños que han dejado la escuela. A lo largo de los años, hemos sido testigos de transformaciones increíbles, ya que muchos de ellos vuelven a la escuela y llegan a terminar sus estudios.
Hoy nos hace mucha ilusión compartir el éxito de María José Casasbuenas, una alumna que lleva cinco años formando parte de nuestro programa educativo. María José ha alcanzado un hito extraordinario: ha quedado primera de su centro con una puntuación de 367, lo que le ha permitido conseguir una beca del Gobierno para cursar sus estudios universitarios.
Programa educativo
En los últimos seis meses, la Fundación ha logrado avances notables en el apoyo a la educación de los jóvenes. Nuestros alumnos siguen obteniendo excelentes resultados académicos y mostrando un gran crecimiento personal, lo que refleja su dedicación y el impacto de nuestros programas.
Nos enorgullece felicitar a María José Casasbuenas, que ha conseguido la mejor nota de su colegio y ha obtenido una beca del Gobierno para ir a la universidad.
Nuestro más sincero agradecimiento al profesor Max y a la profesora Juliana por su constante dedicación y orientación en el programa educativo de la aldea.
Sala de informática
Gracias a la donación de ordenadores portátiles de la Universidad de Zúrich y al apoyo de los Amigos de la Fundación, la sala de informática ya está en pleno funcionamiento. Está ayudando a los jóvenes a desarrollar sus habilidades digitales, a estudiar inglés y a hacer los deberes, lo que les abre las puertas a nuevas oportunidades.
Aumento de la participación
En 2025 duplicamos el número de participantes, pasando de 20 a 40 niños. Este aumento refleja el impacto positivo de las actividades que ofrecemos y el creciente interés de los jóvenes de la comunidad por formar parte de esta labor social, así como su deseo de superarse.
Camaradería intergeneracional
Uno de los aspectos más conmovedores ha sido cómo se ha fortalecido el espíritu de camaradería entre los participantes mayores y los más jóvenes. Hemos visto cómo se ayudan unos a otros con sus tareas, creando un ambiente de respeto, solidaridad y aprendizaje colaborativo.






